El trabajo desde sus inicios se ha considerado como una actividad dependiente. Comenzó con la esclavitud. En la edad media surgen las corporaciones basadas en los colegios de Roma y que en su momento estaban compuestas por un aprendiz, quien ingresaba a la corporación, por un compañero del aprendiz que era el experto en un oficio determinado y por un maestro quien era el que seleccionaba el que entraban a la corporación.